30 agosto 2021 Azai Consultores

¿Has calculado cuánta basura sale semanalmente de tu casa?

¿Has calculado cuánta basura sale semanalmente de tu casa? ????  Yo tampoco. Pero el Banco Interamericano de Desarrollo sí se puso en la tarea y esto fue lo que encontró: un latinoamericano genera 0,63 kg de basura al día. Si a esto se le suman los residuos sólidos municipales, es decir los domiciliarios más otros residuos de origen comercial o que surgen de la limpieza de las calles, parques y jardines, el número asciende a 0,93 kg al día.

Vamos con los siguientes cálculos entonces: una persona que vive 75 años generaría a lo largo de su vida 1,72 toneladas de residuos. Y una familia de 4 miembros generaría casi 70 toneladas  (Tomado de https://blogs.iadb.org/agua/es/sabes-cuanta-basura-generas-en-un-dia/)

Por supuesto, estas son cifras grandísimas y es comprensible que en la dinámica de consumo en la que vivimos, estos números puedan incrementarse mucho más. Entonces, ¿qué hacer al respecto? La primera respuesta sería: no comprar tanto, o por lo menos al momento de comprar poder preguntarnos: ¿realmente lo necesito?

Si de verdad se necesita ese ítem u objeto que se va a comprar, una forma de mitigar un poco el impacto ambiental es definir cuál es la mejor forma de deshacernos de sus residuos o del mismo cuando acabe su vida útil.

Enfoquémonos en aquellos objetos cuya vida útil es muy corta: pitillos, cubiertos plásticos, paquetes o envolturas, tapas o envases plásticos. Si les diéramos un mejor tratamiento al momento de deshacernos de ellos, el impacto ambiental sería mucho menor.

Hoy te traemos una forma sencilla, concreta y fácil de adaptar en casa, en el colegio, en la universidad o en el lugar de trabajo, para mejorar esa disposición de residuos de consumo diario: las botellas de amor. Una iniciativa que surge en Medellín liderada por John Berrío, y que después de haber explorado varias formas de tratamiento del plástico, retoma la base de los eco-ladrillos, pero con una leve modificación: harán parte del ciclo final de los residuos plásticos permitiendo su transformación en RPL (Recycled Plastic Lumber), es decir, láminas de plástico reciclado. Estas láminas pueden moldearse de acuerdo a lo que las personas deseen: vigas, paredes, columnas, palos, entre otras. ¿Para qué? Para construir casas, parques, sillas, puentes, comedores… cualquier mobiliario que se pueda imaginar.

¿Cómo funciona? 

 

Paso 1:

Separa todo residuo plástico flexible como envolturas, empaques, bolsas (que no se puedan reutilizar) o productos plásticos. Es importante que las envolturas de los productos lácteos estén lavadas y secas, por ejemplo el plástico de una bolsa de leche o del queso.

 

Paso 2:

Busca una botella plástica con tapa de cualquier producto. Sirven botellas de gaseosa, de jugo o de agua. No importa el tamaño o la forma.

 

 

Paso 3:

Pon los plásticos dentro de la botella y presiónalos hasta que se compacten. Es importante que la botella pese, de lo contrario, no los has compactado bien. Puedes ayudarte de un palo de escoba cortado o de una vara. Muchas personas usan el palo del molinillo para el chocolate.

 

 

Paso 4:

Una vez la botella está llena, llévala al centro de acopio más cercano.

 

 

Adquirir un hábito toma entre dos y tres semanas dependiendo de lo constantes que seamos. Y este es un hábito que reducirá mucho la basura que sacas semanalmente, ayudará a iniciativas como la Fundación Botella de Amor y de seguro, disminuirá la huella ambiental y los niveles de contaminación

¡La tarea empieza ya! Según una publicación de Revista Semana de 2020, en los próximos 4 años 321 rellenos sanitarios de Colombia cumplirán su vida útil.

Y entonces, ¿para dónde se irá toda la basura?

, ,
Easysoftonic